Mostrando entradas con la etiqueta cuentos. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta cuentos. Mostrar todas las entradas

Tengo nuevo retoño

recien he decidido desempolvar mi blog literario 'Humareda' que tendra como objeto difundir mis composiciones y mi interes literario, seguire poniendo mis cuentos y poemas aqui pero tambien en:
http://latertuliaesenmicasa.blogspot.com/


con poesia posteare mis poemas desde que recuerdo tenia 14 y sucesivamente hasta ahora, pero que me de mas tiempo :)
a los pocos que me leen y vistan inifinitas gracias :D

FaviD


Todos le observaban con lastima y pizquitas de miedo… ni bien le vieron aproximarse se pusieron serios y se alejaron disimuladamente; él era el imán nosotros los electrodomésticos.
Uno que otro le saludaron por respeto, por cortesía, por el supuesto cariño que le tenían ya que compartieron juntos tantos años de sus vidas. Los comprendo, dolía reconocer estas cosas, el estaba muerto, y todos humanamente rechazaban lo inevitable, repudiaban la autoeliminación no querían respirar del mismo aire de angustia y desesperación, de suicidio y odio cuando la vida aun no se apagaba.
Me acerque a el, también tenia miedo, el estaba muerto, solo era cuestión de tiempo.
Me puse a conversar, se quito sus gafas, y me hablo, como nunca en mi vida había sentido una sensación helada lamiendo mi espalda, como si mi corazón estuviera sujeto por dos pinzas que presionan…
– esta parte de la vida es muy difícil. –argumentaba-
– tranquilo…
Estaba aterrada todos me miraban desde lejos, era cuestión de tiempo, tenia que saber muy bien lo que hacia.
– dame un motivo… ¡un maldito motivo! Para seguir…
Un motivo… ¡un motivo! Me exigía y yo me quede muda pensando, había tantos, siempre quise salvar a una persona…
Creo que los demás, me gritaban desde lejos pero no los escuchaba o me hacia la que no.
Comenzó a llorar frenéticamente, se apoyo en mi, quise llorar también pero me contuve, y así estuvimos por un minuto…hasta que entonces me prepare, lo ví venir… todo era muy tarde…el sonido estremecedor de un disparo…simplemente estallo, su cabeza estallo.
E inmediatamente me aleje, llorando contemplando la sangre en mis manos, la sangre en mi mochila, quise arrancármela, quitármela para siempre pero sabía que jamás podría y todos me observaron melancólicos, recogieron sus cosas y comenzaron a irse.
Siempre quise salvar una vida… pero desde esta noche tendré que vivir a sabiendas de que estuvo en mis manos salvarlo y no quise… y no pude.
Igual se iba a morir me comento ella; por favor quiero despertar ahora.

Perturbacion Imaginaria.


el otro día estaba disfrutando un trozo de chocolate, lo deje un momento para repasar mi guión , volví por mi pedacito de cielo y ya no estaba donde lo deje.
mmm que raro.
busque en mi mesita, en mi bolsillo, en mi cama, bajo sus sabanas, bajo la cama...
¿me lo abre comido ya?
de ser así, por que tengo esa sensacion de no haberlo disfrutado del todo; exacto, un deposito de vació, una efímera y cosquilleante tensión en la boca.
me desepere, busque en el baño, en la sala, en el sótano, en el desván, en el techo,en mi usb.
nada no habia trozito de chocolate.

singing a song to myself.

apague el televisor, aunque esa canción me gustaba mucho, pero no me dejaba concentrarme.

no había rincón que no hubiese examinado minuciosamente.
pero nada no había nada.
ahora, existían múltiples opciones : o un duende había robado mi chocolate, o yo había iniciado una etapa gradual de perdida de memoria .
¿y si estaba loca? quizá el chocolate ni existió.
recordaba esto, me había pasado en otras ocasiones , con otros sucesos , como por ejemplo las experiencias sexuales, por alguna razón era consiente de los hechos pero no lograba definir por completo si estos llegaban a consumarse, incluso a veces no lograba distinguir entre imaginacion y realidad tangible, entre ficción o acción, mi mente me estaba jugando una mala pasada y esto me atormentaba , no puedo creer que llegue a olvidar si había pagado mi pasaje o no.
esta situación no podía continuar así , mi cerebro se estaba sobre calentando y mis nervios de punta como unas malditas espinas.
estaba como a punto de estallar (si me dejo entender)
imposible, si de algo estoy cien por ciento segura en mi vida , es de que no termine mi chocolate.
cada centímetro, cada humilde pulgada de mi morada, había sido exhaustivamente revisado
pero... ¿y yo? mi persona era el único elemento que faltaba revisarse.
tome una navaja de mi repisa y comencé a abrirme la epidermis del brazo derecho , con la palma de la mano hacia arriba , de un trazo preciso casi como dibujando una linea recta.
unas gotitas de sangre mancharon mi piso, bah, no tenia sentido; igual no distinguía ningún bulto con forma de trozito de chocolate en la superficie cutánea de mi brazo.
procedió el dolor...
pero el vacio penetro también en mi ser y amenazaba con ocasionar una implosión en mi entrañas.
tome la navaja nuevamente y suspire.
realize un corte profundo y vertical desde el inicio de mi pecho hasta centimetros antes de mi ombligo; introduje mis manos bajo la piel, buscando, buscando , revolviendo mis entrañas, huesos uno que otro órgano, nada no había chocolate .
retire mis manos y las observe rojas y temblando , comencé a marearme .
fue ahí cuando volví en mi y me dije : despierta, ¡despierta! ,¡por favor despierta!

Cosa de Locos


Cosa de Locos

Una mañana como todas desperté e inmediatamente busque con la mano mi celular sobre mi mesita de noche para saber que hora era. Un frió repentino me invadió al tantear solo una húmeda superficie de concreto y al encontrarme a mi, en otro cuerpo, semidesnudo, inmundo, grasiento y sangriento; ya que al palpar bajo mis costillas halle una herida abierta que chorreaba un poco de rojo entre otros colores.
Inmediatamente pensé en quien demonios estaba entonces en mi cama, en mi apartamento, mirando mi celular, con mi vida y mi hermoso cuerpo. (Al compararlo con la porquería de saco de órganos y extremidades pegadas que ahora tengo).
No lo se me sentía como en la metamorfosis, así es, prefería mil veces ser una especie de insecto gigante que un loquito moribundo tirado en medio de la calle.
Que desagradable sensación aunque confieso que siempre quise experimentar que era ser un hombre no era esto lo que tenia en mente, al menos no un vagabundo.
Trate en vano unas cien veces de dormir, dormir y despertar de vuelta a la normalidad, pero nada. Entonces la picazón y el frió me pidieron que dejara de intentar.
No conseguí levantarme por mas que trate de apoyarme y sostenerme sobre mis insensibles y curtidos pies, me resulta la tarea más imposible y extenuante.
Esta bien, echadito nomás, buscaba miradas que consideran con la mía.
La gente me pasaba por encima como a una bolsa de basura rota o a un bulto humano.
Trate de emitir algún sonido ayuda, ¡ayuda! , pero solo conseguí gemir y espantar a muchos chiquillos, sus caritas de terror se imprimieron a colores, en mi mente y me exaltaba la impotencia, el dolor y el maldito frió
Después de un par de intentos conseguí sentarme. Unos oficiales se dirigieron hacia mí – por fin ayuda- pensé; me levantaron entre ambos y me subieron a la parte posterior de una camioneta; uno intento limpiar mi herida con alcohol y una gasa pero estoy segura que mis alaridos le hicieron desistir.
Pase largos minutos contemplando el firmamento, soñando con el cielo y calándome de frió.
Llegamos por fin a una especie de campiña, me bajaron, y se fueron.
Quería llorar y suplicarles que volvieran, hasta que de la cólera me surgió la idea de arrojarles piedras.
Estuve largo rato maldiciendo y tirando piedras al camino.
Después se hacia cada ves mas tarde, y andaba de un modo bastante simiesco buscando un refugio de la lluvia que vendría; fue cuando encontré a una pareja de novios teniendo algo así como un picnic, no quise interrumpir lo mejor de su calentura, pero yo padecía de hambre, frió y locura así que corrí hacia ellos lo mas rápido que pude.
Apenas me vio, la chica comenzó a gritar como una condenada.
– ¡un locooo!
Entonces su galán me comienza a tirar cosas, recoge otras y se la lleva corriendo.
¿Cómo es posible? Que a un perro o a una paloma regalen de sus migas… ¡y yo no valgo nada! Más valor tiene esa botella descartable que dejaron tirada, deberían volver por ella ahora que ya me desplome y muero en la tierra.
De nuevo desperté, y pudo ver mi lastimero cuerpo desde arriba, ese es mi tatuaje de la che, ¡ese que llevaba justo al lado del pecho! Ahora recuerdo… me lo hice cuando estuve en prisión… por robar para tomar, fumar y drogarme; cuando mi pandilla de traidores me delato y abandono como a la peor escoria. Nunca debí escapar de casa, es que no entendían mis razones, el porque de mis alucinaciones producto quizás de la esquizofrenia y del veneno que me metía… todo comenzó a hacerse borroso.
Por tercera vez despierto pero esta vez, en mi cama, en mi habitación, en mi apartamento. ¡Ahora recuerdo! El muertito del tatuaje del ‘che’ a un lado del pecho, que abrimos ayer en clase de anatomía, ¿Qué debo hacer? ¿Ir a buscarlo y tratar de hablarle? ¿Darle una cristiana sepultura? ¿Ubicar a su familia? ¿Orar? ¿Orar mucho por su alma?... no se que terrible pesadilla…son las ocho y media… ¡llego tarde a clases! Creo que lo primero que haré será desayunar tostadas con mermelada de mora y ducharme con agua calientita…calientita.

volvi :D! 1era historia: Sr. dueño de la calle.


Sr. Dueño de la calle.

David barreda, un muchacho ejemplar, deportista, aplicado, sano y bien parecido.
David arrugo el periódico y lo lanzo al tacho de basura, se recostó en su cama mirando al techo.
Estaba por quedarse dormido cuando tuturururuururu…
Sonó el celular de mierda.
Era Felipe, otra vez , para convencerlo de que se echen unos tragos, es el cumpleaños de Luis, mira que en unos días se nos va para argentina, así que hay que celebrar todos juntitos , apúrate huevón que estamos aca noma en la vereda del parque de mi jato, mira que tu viejo esta de viaje… ya pué ventee carajoo!.
David colgó otra vez, estaba confundido y harto.
Muy harto de todo, de su ropa de marca, de su casa con piscina en la mejor zona de challapampa, de su perro con pedigrí, de su hermano con maestría, de su padre gerente de la embajada, de su difunta madre, de su maldito colegio prescott, de sus amigos que compartían su detestable estilo de vida pero amaban arriesgarse pero sobretodo muy harto de no saber quien carazos era, ni que quería, ni si quiera lo que no quería.
El sonido del celular volvió a atravesar sus pensamientos.
–Ya chato no jodas… ya estoy yendo.
Volvió a colgar y se puso su chaqueta de cuero marrón, se echó un poquito de colonia y se puso las llaves en el bolsillo, no sin antes observarlas un minuto.
Le encantaba el llavero que su padre le obsequio al cumplir los quince años, era su tesoro, tenia de todo: brújula, reloj, encendedor (para sus primeros cigarritos) y una navaja de acero. Obviamente lo ultimo que era llavero un desperdicio como para colgarle un par de llaves, pero así lo usaba David, y lo llevaba consigo a todas partes.
– Elena…si llama mi papa, dile que salí un rato, a comprar unas cosas.
–Ya, anda con cuidado davidcito.
David cerró la puerta con una pequeña furia, y antes de dirigirse a lo de Felipe fue a la bodega a comprar unos cigarros mentolados.

La casa de Felipe quedaba a cinco cuadras mas o menos; ni siquiera costaba trabajo visitar a los amigos, todos vivían cerca y sin embargo, todos ya tenían su propio carro.
Por fin arribó David, ahí estaban todos sus patas chupando en plena calle y apenas eran las seis. Todos sucios y sudorosos mientras David se mantenía tan pulcro como siempre; no pudo evitar sentir algo de asco.
– llegaste tarde cachorro, ya nos volamos como cinco trikas.
– Igual… no pienso quedarme mucho rato.
– ¿Por qué huevón ? , No pues, Carlitos pásame una piedra.
– ¿Qué?
– Nos quedamos sin plata hace un rato y nadie quiere regresar a su jato, así es que estamos chupando esto.
– ajj.
– Toma nomás huevón , esta bien rico, no pasa nada, uff, hubieras visto a Luís.
– ¿Qué paso?
– Diluimos alcohol de botiquín con agua y le echamos Tampico y el muy huevetas se lo metió todito… jajajaja.
David se aparto un poco de su amigo y recibió el vaso de porquería, lo pensó un poco y decidió, como pocas veces en su vida, algo por el mismo.
¿Qué tiene de malo divertirse un poco? , ¡Ya tengo dieciséis caracho!, mientras mis amigos ya tiran, yo me la paso estudiando y jugando frontón, bah, mi papá no está y Luís se va a vivir a argentina, ya no lo vamos a ver mas al huevón, esto vale la pena celebrarlo, vale la pena disfrutar este momento hasta el final.
Sin darse cuenta, David ya iba como en el octavo vaso, Felipe y Erick lo detuvieron.
– suave cachorro, ya pué deja para los demás.
– Oye… ¿no dirán nada los vecinos?
– Como son vacaciones, esta semana no hay casi nadie por acá, solo los cuidantes.
– ¿y ellos?
– Que van a decir si ya les dimos un sencillito.
– Que bueno porque Luís se puso a vomitar tras ese árbol.
Todos rieron a carcajadas.
Pasó un rato y algunos, los que vivían mas cerca, se pararon y se fueron tambaleándose;
Otros llamaron un taxi, la cosa es que eran eso de las diez y media de la noche y solo quedaban: David, Felipe, Mauricio y Luís.
David sentía deseos de vomitar, pero le daba mas nausea la idea de parecerse a Luís aunque sea por un instante; entonces cerraba los ojos, recordaba alguna estupidez y comenzaba a reírse a carcajadas. Los demás se le quedaban mirando un rato y después reían también.
– oigan… ¡oigan!
Un señor de unos cincuenta años se acerco y comenzó a gritarles.
– muchachos inconscientes, esta no es hora para andar como ustedes, en ese estado en un lugar publico, váyanse a casa antes de que los arresten, o los roben y los lastimen.
Al principio Felipe se hizo el loco, pero luego con lo poco de raciocinio que le quedaba se sacudió y reacciono.
– tiene razón, ya nos vamos.
Felipe y Mauricio se levantaron y trataron de cargar a Luís, ya que no podía moverse porque estaba bien hecho mierda. Solo David se quedo ahí sentadito.
– ¿y tu hijo, no escuchaste?
David levanto la mirada y dejo al descubierto sus terribles ojos inundados de rojo así como unas pesadas ojeras.
– dígame… s-señor… ¿es usted dueño de la vereda?
– ¿Qué?
– Entonces… tampoco es usted…jaja… es u-usted… señor dueño de la calle.
– Muchacho…
– Ni dueño del parque…
– No le haga caso señor, esta borracho, jeje, ya nos vamos.
– ¡cállate Felipe! Siempre crees que lo sabes todo… n-no estoy borracho… no mierda, no nos vamos a ningún sitio…la calle es de todos… ¿Qué se cree este huevón? No nos puede botar…yo me quedo acá hasta que se me pasa la pinche gana.
David se paro y comenzó a dar un triste espectáculo tambaleándose y gritando incoherencias.
– miren, yo ya les dije, si su amigo no quiere entender es su problema. Con permiso.
David se paro en frente del señor impidiéndole el paso.
– oye… ¡yo te conozco! Eres el hijo de barreda, yo soy su amigo el Dr. Odria…
– No, no me conoces.
El Dr. Odria empujo a David y este rápidamente reacciono metiendo la mano a su bolsillo, sacando su ‘llavero’ y clavando la navaja en el pecho del doctor.
– ¡Ahh!
– ¡David!
El doctor se apretó la herida y cayo de rodillas. David contemplo como un poco de sangre brotaba a través de sus manos, se arrodillo y se sentó, soltó la navaja ensangrentada, se tapo el rostro y comenzó a llorar.
Felipe se hallaba pasmado.
– ¡¿Qué has hecho estupido marica?! ¡Mauricio llama a emergencias!
Pero Mauricio hace ya treinta segundos que se fue corriendo y Luís seguía como muerto en el piso.
Con los ojos cerrados y mientras lloraba David imagino el periódico arrugado en el fondo del tacho de basura, imagino el reportaje que le habían hecho por ganar el torneo nacional de frontón todo embarrado, todo cambiado y manchado de sangre, una pesadilla interminable estremecía y disparaba contra sus sentidos y le sacudía los nervios .

David Barreda, un muchacho ejemplar, deportista, aplicado, sano y bien parecido… quien imaginaria que llevaba un asesino dentro…

David cerró los ojos y deseo que todo terminara, o que por lo menos nada de eso haya sucedido.

un cuento de hace uff pero lo pondre xq lleva la onda veraniega: de amor nadie se muere


De amor nadie se muere

‘tu tristemente tu, me dijiste cuando me aleje, que de amor ya no se muere mas muriendo me marche.’

Yo tan solo tenia quince años y acababa de regresar de lo que diría fueron las mejores vacaciones de mi vida si no hubiera sido por una sola cosa…

Y yo a mis quince años que tenia una concepción decentemente estructurada del mundo, de la vida, de la muerte, incluso del amor…yo…no supe como reaccionar.

A Renato lo conocí la primera semana que fue a veranear a la ‘punta’ era amigo de los primos de mi amiga y así pues comenzamos a salir de noche, a conocernos.

Todas esas risas y juegos bajo el cielo negro y fresco de la playa, los primeros cigarros, las primeras borracheras.

Y después de unas 3 semanas, Renato se decidió, me dijo para estar con el, todos ya se lo veían venir, las chicas me molestaban y los chicos lo molestaban a el, yo lo acepte.
Nunca supe, nunca estuve segura, si Renato me gustaba, si me atraía físicamente, pero creo que si lo quería, se mostró ante mí como una persona tan sincera, graciosa y buena que no pude rechazarlo.
Quizás cometí un error, no lo se, pero esa noche yo quise estar junto a el y aunque ese no fue mi primer beso, pareció como si lo fuera, mas no por lo inexperto sino por lo mágico tengo que escribir esto… aunque sean tonterías, debo liberarme, tengo que escribirlo.

Y estuve así, dos días enteros con Renato, de la mano, fuimos a comer helados y jugamos ensuciándonos, paseamos por la playa al atardecer y por la noche una araña negra por donde estábamos sentados, me asuste y el estuvo a punto de pisarla, pero se detuvo y la dejo ir.
Al día siguiente comimos y paseamos y esa noche hubo una fiesta.
Entonces bailamos y nos divertimos, lo pase muy bien no puede decirse mas, especialmente cuando pasaron esa canción de niche; me entonabas: me dijiste cuando me aleje’’al oído, yo reía con tu rostro alegre y picaresco y te abrace muy despacito…
Ese momento bien pudo haber durado por siempre y no me hubiera molestado, hubiera sido así.

Al día siguiente yo debía partir a eso de las cinco y tu prometiste ir a verme, estar ahí puntual a las cuatro en la casa de la amiga donde me hospedaba, pero nunca llegaste.
En fin, me tuve que ir y te deje un recado con tus primos. Regrese a casa entonces, con un sentimiento nuevo y muchas cosas por relatar, mi alma. Estaba, no lo se, como agitada, no puedo describirlo con precisión.
Lo que acabo de contar es lo más que recuerdo de nuestro maravilloso tiempo juntos.

Dos días después recibí un mensaje tuyo, me reconfortoJ, y prometimos escribirnos.
Al día siguiente no supe nada, y al siguiente supe que te moriste.

En una excursión con unos amigos resbalaste por uno de esos caminos rocosos y te caíste de cerebro.
Recuerdo cuando me lo dijeron, ¿fue pena? ¿Fue sorpresa? ¿Fue miedo? Solo se que fue desgarrador y en verdad lo que sentí, no lo recuerdo exactamente.
Mas si recuerdo que me hablaron de velorio, funeral, despedida y tragedia y yo no quise saber absolutamente nada de eso, corrí a mi habitación y me encerré, absorta, perpleja, consumida… y no pude ni llorar, ni gritar, ni hablar con nadie, ni siquiera dormir; incluso con la luz apagada me quedaba ahí despierta pensando…pensando, buscando un porque, esto no es justo, no merece ser así…
Pero así fue.

Paso un tiempo y se rumora que el tiempo se encarga de sanarlo todo, tengo 18 años y hoy mientras regresaba de la universidad escucho en la combi:
‘tu tristemente tu, me dijiste cuando me aleje, que de amor ya no se muere mas muriendo me marche.’
Estoy aquí tras un año eh comprendido que…
Sin darme cuenta sentí una lagrima que se deslizaba por mi mejilla, y ahí, justo ahí en frente de todos me puse a sollozar como una niña pequeña…a cualquiera que le haya pasado algo como esto…comprenderá que este es un vació con el que cargo y que creo nunca podré llenar…
Y muriendo me marche.

miercoles y un cuentito : la culpa la tienen los libros.

La culpa la tienen los libros.
No se que me esta sucediendo.
Antes yo era una persona normal, decente y trabajadora.
Así es, a mis 11 años se lo que es ser decente y trabajador!
En casa realizaba mis labores, no con gusto, pero si sin refutar.
Me bañaba casi diariamente y me preocupaba por mi apariencia personal.
La cosa es que ya he dejado de ser así, me he vuelto un conchudo. Así es, un pagado de mi suerte, un descuidado, y no me importa; yo le hecho la culpa a los libros.
Desde que comencé a leer los libros del señor Hemingway no he podido parar, también he leído algunos libros de Og Mandino, porque me los dejaron en el colegio, y también me han gustado.
La profesora se entusiasmo al descubrir mi nuevo habito y me presto otros libros, pero me recomendó que no lea autores peruanos, que todavía no Debía, pero la verdad no me importo, yo me fui directito a la librería a comprar un mundo para julius, pero como es un libro tan gruesazo me aburrí y lo deje.
Pero lo peor ocurrió cuando estaba en el trabajo, estaba en el almacén, y a una señora se le había roto la bolsa de las compras, todos los víveres desparramados por el suelo, yo ni me di cuenta, estaba ahí hecho un cojudo sentado en la vereda leyendo TOM Sawyer, entonces el señor fausto, mi patrón, me dio un jalón y me grito bien feo, ¿¡donde estas?! ¿Para que michi te pago pedazo de mojón? ¡Tienes que ayudar!
Y a mí me dio harta cólera, tenía ganas de decirle: fuiiiraa mierda! ¿No ves que estaba haciendo algo importante?; pero no pude, porque entonces me hubiera botado de una patada y me quedaba sin mis veinte soles por semana. Calladito nomás tuve que recoger las cosas que quedaban en el piso , mientras pensaba en que dirían la tía Polly, Mari y los demás al descubrir que ni Tom, ni Joe, ni Henry estaban muertos.
En mi casa todo igual,¡ Alberto haz esto!, ¡ Alberto haz lo otro!.
Waa, no lo soportaba, ¡déjenme tranquilo!
¡Pero si no haces nada!
Es cierto. Me visto como sea y con las justas como.
Esto de leer se esta apoderando de mi, se esta convirtiendo en un vicio muy peligroso, en serio, lo advierto, yo era normal, y ahora a tomado control de mi vida.
El otro día, el señor fausto me volvió a gritar; y yo le dije una grosería… ¡así es!, una palabrota y me agarro de las orejas y me boto delante de todos, y ni modo tuve que recoger mi bicicleta e irme para mi casa.
Ni modo ya me jodi, me quede sin plata, no voy al cine esta semana. Pero además, estoy muy triste, ¿Qué le voy a decir a mama?, me siento decepcionado conmigo mismo… ¡ayy que cólera!, creo que ya es momento de dejar esto, dejar de leer historias de vidas de otras personas y comenzar a vivir la mía…
Pero… ¿Qué veo? , por ahí hay un bonito parquecito de árboles medianos y adorables banquitas, paro mi bici y me siento en una de las banquitas, en la de al lado hay dos, creo que son de mi cole, besándose.
“par de zonzos” me digo a mi mismo mientras saco la palabra del mudo de mi mochila, y me pongo a leer.

Jueves y cuentos : Rey de la Luna


Rey de la luna

Jugaste a ser rey de la luna.
Hoy nos reunimos; hablaste rápido y nervioso por teléfono pidiendo que nos reuniéramos y tuve miedo…tuve miedo de lo que podrías decirme.
Siempre fuimos buenos amigos, cuando teníamos 5 o 6 años jugábamos en parque de mi casa hasta que caía la tarde y el firmamento se oscurecía, pero contigo yo no sentía miedo alguno. Jugábamos a escondernos tras los árboles y una vez cuando te sorprendí
Te acercaste rápidamente y me robaste un beso, no se lo dije a nadie y jamás hable de eso contigo… quizás algún día te lo recuerde y tu sonreirás con esa bella y picaresca sonrisa tuya… quizás algún día toda esta pesadilla desaparezca y vuelva a salir el sol en el parque.
Fuimos creciendo y seguimos teniendo nuestras reuniones secretas en el parque; observábamos absortos el cielo y las estrellas, era la edad donde uno cree que lo puede todo por eso te autoproclamaste rey de la luna, yo reía compasivamente y te seguía el juego, luego íbamos a lo columpios, no hay nada mas hermoso que la sensación de intentar tocar el cielo con los pies…de noche.
Esos efímeros y gloriosos momentos que hoy guardo y atesoro como lo único que me queda, me zambullo en los recuerdos pero no son suficientes, siento que con las justas me salvan la vida, me ahogo, no son suficientes aunque sean reales , quisiera tocarlos, sentirlos y bebérmelos, pero no es posible. Se elevan como las burbujillas de mi vaso de ron con coca cola, se elevan hasta explotar y desvanecerse en mi superficie; porque forman parte del pasado.
Cierro mis ojos y ahí estas tu, es tu inevitable música que resguarda mis pensamientos y se apodera de mi alma, éramos jóvenes mientras tu tocabas tu guitarra a la luz de la luna y luego me contabas tus secretos, de tus novias; yo inventaba personas y amores que nunca existieron y nombraba algunos otros que compartieron conmigo pero que nunca quise y nunca querré de la manera que te quiero a ti. Nos miramos en silencio, yo quería besarte y tu a mi, pero solo me abrazaste mientras yo trataba de no morir.
No puedo seguir en este exilio que me has obligado a compartir.
Tu música cobraba sentido, esa canción siempre me había gustado, a tientas, andábamos a tientas entonces.
Éramos tan buenos amigos, hasta lo que ocurrió hace unos días.
Brindamos por todos los buenos momentos y nos saturamos de alcohol y de deseo.
Termino la reunión, nos despedimos de los amigos y prometiste llevarme a casa; pero al detenernos por el camino sentimos que el parque nos llamaba.
Teníamos que contemplar la luna.
Busque en tus ojos mi destierro, la luna esconde su mirada y yo quiero conquistarla, ya ves todo sigue igual.
Esa canción estaba viva y presente ahí, nos acercamos mucho…demasiado y jugaste a ser rey de la luna, a saberlo todo y poderlo todo a demostrarme que eras el indicado
Dueño y protector del cielo, eso y tantas cosas más.
Ahora estamos otra vez en el parque, tu apoyado en mi espalda y yo en la tuya charlando como siempre, solo que esta vez casi a punto de llorar.
No se si eso nunca debió ser así o quizás era lo que estaba destinado, lo que tenia que pasar , así tenia que morir nuestra memoria, nuestra inocencia.
No se quien destruyo a quien ni quiero pensar en eso; pudo ser la transfusión de sangre que tuviste hace unos meses o tu pasado y el mió repletos de relaciones confusas y sin el cariño debido.
No se quien o que asesino nuestra casi bella historia, solo se que ayer recibiste los resultados y dieron positivo.
Y quise llorar por ti y por mí un día más.
Y quise soñar por ti y por mí un día más.
Te pones a llorar rey de la luna, yo también dejo caer un par de lágrimas.
No hay tiempo para mas encuentros ahora debo pensar en muchas cosas, ya no hay tiempo para pensar en lo que fuimos, en lo que somos y en lo que no seremos.
No hay tiempo para un cigarrillo ni si quiera para una mirada furtiva y corta.
Solo creo que merece tiempo escribir esta historia, de dos almas puras y perdidas, una historia de amor que no tuvo final feliz… a la luz de la luna.
Porque no se que pasara con nosotros, me despido para siempre hoy de ti rey de la luna.
Y el parque se quedo oscuro, vació y de luto.
Llorando esa noche por nosotros.

cronica de un parke a las 11:00 de la madrugada


primero pongo la imagen, luego posteare la historia mas, ees que recien la estoy ensamblando

lunes de cuentos: DESPIERTA!

¡Despierta!

Recline mi cabeza y mis ojos comenzaron a cerrarse.
Ahora lo recuerdo todo claramente, puedo ver el lugar, las paredes, el piso, las sillas, a los demás y a ese tipo.
Exacto, ese tipo, el que fue designado para guiar a nuestro grupo, el que estuvo todo el tiempo con nosotros, con el que compartimos y reímos, nuestro guía espiritual del retiro que se supone seria el más importante de nuestras vidas, ese mismo, estaba loco.

Bueno no podía decir a ciencia exacta si ese tipo ya estaba chalado o si fue enloqueciendo gradualmente, o quizás tenia esquizofrenia (ustedes saben las vocecitas perversas que le dicen a uno que hacer revoloteando en la cabeza) o si tenia alguna doble personalidad, no se, por eso es que voy a estudiar psicología.

Recuerdo el momento exacto en que la mirada del sujeto cambio, pude presenciar la extraña mutación que sucedió en sus ojos, por debajo de las gafas, sonrió y siguió tocando la guitarra, pero no era el mismo.
Yo me di cuenta.
¿Por qué demonios no dije nada?
Tenia miedo me imagino, podía predecir que algo malo estaba por ocurrir, pero preferí negarlo, negarlo mil veces.

Fue en la hora de descanso, cuando sucedió.
Mientras hablaba con Ale y mientras ella me miraba.
Discutíamos un tema controversial, no se que pasa conmigo, me encanta discutir, pero ojo que discutir, no pelear.
Creo que me gusta que las personas sepan que yo también tengo algo que decir.

Mientras trataba de hacer entender a Ale que la muerte de un perro callejero en una exposición de arte no iba a hacer la diferencia que es más hasta incluso este hecho había servido para concientizar a las personas, de pronto, los ojos de Ale se quedaron inmóviles y poco a poco fue desvaneciéndose hasta caer de su asiento al frió piso de cerámicos blancos.
Y la sangre… Dios, comenzó a emanar de su cabeza, una hilera interminable se abría paso entre el suelo y las patas de las sillas como un mortífero rio de lava ardiente sobre un desierto frio…un frio desierto de nieve blanca.
Nauseabunda sensación rojiblanca, esos colores tienen desde ese instante otro significado para mí, simbolizan casi lo mismo, pero tienen otro significado.

Horrorizada, en una fracción de segundo levante la mirada; el tipo sujetaba una pistola en su belluda mano, y seguía apuntando hacia acá.
Los chicos comenzaron a gritar, a correr, a escandalizarse.
Yo instintivamente me agache y observe como uno a uno todos fueron recibiendo disparos; la maestra flores aullaba desesperada suplicando piedad.
En medio de tanta conmoción calcule el ángulo exacto del arma con la distancia mia y con la del asesino. Corrí hacia él pero me vio y me disparo en el brazo.
Bah! A Ale le acaban de volar la cabeza, lo menos que puedo es seguir intentando.
Tome un libro pesado (se trataba de una Biblia azul… creo) y estupidamente se lo arroje; ni siquiera paso cerca de él.

Me volvió a disparar.
Entonces reuní todas mis fuerzas y arremetí contra él, trate de cogerle la mano y arrancarle el arma, por suerte llevaba un prendedor de mariposa en el bolsillo.
Lo saque y rápidamente se lo clave en el ojo.
El loco soltó un gemido y dejo de forcejear, cogí el arma y busque a la maestra flores
En ese momento irrumpieron en la habitación un escuadrón de oficiales y un grupo de paramédicos. Alguien habría informado de nuestra situación.
Me recostaron en el suelo para examinar mis heridas, iba a estar bien, acababa de salvar a todos.
Recline la cabeza y mis ojos comenzaron a cerrarse.
- hey… ¡despierta!
Y abrí los ojos, Luis me había dado un codazo… comencé a llorar
Ahí estaba, sin haber salvado a nadie, me había quedado dormida en el funeral de Ale.